Por: Maribel
Carbajal
Capacitación Empresarial
Alguna vez en un
artículo del Lic. Ferenz Feher leí una frase que me
pareció interesante y
decía:
"Cuando un hombre no sabe a qué puerto quiere llegar,
ningún viento
le es favorable".
Lucio Aneo Séneca.
Esta frase me hizo recordar todo lo que nos dicen en la escuela
acerca de la importancia de
plantearnos objetivos para tener clara la visión de “a
dónde” queremos llegar; pero la realidad es
que cuando los papás nos preguntan en algún momento
de la vida: “y tú mi’j@ ¿qué vas a
hacer de
grande?” la respuesta casi siempre es ambigua. Pero
qué pasaría si en lugar de preguntarnos y
sonreír ante nuestros ideales nos hubieran ayudado a
plantearnos objetivos… o mejor aún… que
nos hubieran explicado “¿qué es un
objetivo?” y ¿Cómo podemos alcanzarlos? Creo
que en este
momento tendríamos en México y el mundo más
astronautas, científicos, detectives, etc. de
acuerdo a los ideales de cada niño y quizás
viviríamos en un mundo con gente más realizada
profesional, económica y socialmente.
En México, la mayoría de las empresas carecen de una
“cultura orientada a resultados”, por lo cual
la visión para trazarse metas y objetivos es muy ocasional.
Es por ello que quisiera clarificar algunas
ideas sobre estas guías tan necesarias para llegar a
nuestras más anheladas metas:
¿QUÉ ES UN OBJETIVO?
Un objetivo son los deseos por un resultado que tiene un individuo,
grupo o una organización.
Los objetivos, por definición, han de contar con las
siguientes características, que pueden agruparse
bajo la regla nemotécnica MARTE:
• MESURABLES: Es decir, que puedan ser medibles
• ALCANZABLES: Con probabilidades razonables de llegar a
ellos.
• RETADORES: Motivadores, es decir, con una clara razón
para conseguirlos
• TEMPORALES: Deben alcanzarse en un plazo de tiempo
determinado.
• ESPECÍFICOS: Que podamos ver claramente lo que
podemos conseguir.
OBJETIVOS “MESURABLES”
Lo que no se pueda medir no se puede mejorar, por lo tanto, es muy
importante para que nuestros
BUENOS DESEOS se conviertan en objetivos debemos determinar
cómo vamos a saber si logramos
cumplir con ellos o no.
Por ejemplo, si en una franquicia nos proponemos “Vender
más”, no es un objetivo, solamente es
un buen deseo, por ello, si queremos enfocarnos en esa idea, lo
mejor es ubicar cuánto queremos
vender, por ejemplo “Vender un 5%,10%,
más...”.
OBJETIVOS ALCANZABLES
Ricardo Homs, un conocido autor de libros sobre mercadotecnia nos
dice que un objetivo debe
tener al menos un 50% de posibilidad de éxito. Ya que, un
objetivo demasiado ambicioso crea
frustración y uno muy sencillo pasaría
desapercibido.
OBJETIVOS RETADORES
Cada una de las metas que nos pongamos tiene que estar encaminadas
a lograr los objetivos que
nos planteamos al principio. Por ejemplo, si el objetivo anual es
el de aumentar un 10% el
porcentaje de participación de mercado, Cada uno de los
objetivos de nuestro equipo tendrá que ir
encaminado a obtener una participación de mercado.
OBJETIVOS TEMPORALES
No existe plazo que no se cumpla. Esta máxima
jurídica nos muestra la importancia de plantear
objetivos con fecha límite para que se haya cumplido. Por
ejemplo; “Vender 10% más en febrero
comparado con febrero del año pasado.”
OBJETIVOS ESPECÍFICOS
Los objetivos siempre tienen que ser planteados de forma escrita ya
que de otra manera son
solamente propósitos. Se plantean por escrito para que
exista un compromiso, que se hace
presente en una hoja de papel y no simplemente en nuestro cerebro.
Es muy importante entender
esta parte de escribir los objetivos, porque de otra forma, sucede
lo mismo que con los propósitos
de año nuevo, que claro! Hay personas que los cumplen al pie
de la letra, pero la gran mayoría
siempre los olvida en poco tiempo. Para escribirlos es recomendable
hacerlo en forma de verbo
infinitivo, es decir, redactar las acciones que terminen en
–ar, ?er, ?ir. (Por ejemplo “hacer”,
“dejar”,
“vender”, etc).
Considero que la importancia de establecernos objetivos en nuestra
vida cotidiana y profesional
nos ayudarán a alcanzar mucho más fácil
nuestras metas, realizándonos como personas e
individuos, es por ello que aún cuando leo aquélla
frase de Séneca me propongo SIEMPRE a buscar
el puerto al que quiero llegar.