Una nueva generación de empresarias, con grados de diplomado
y hasta maestría ha descubierto la potencialidad que genera
la novedosa industria del Pole Fitness, que está por
convertirse en uno de los negocios más rentables, y en
breve, podría convertirse en una las franquicias más
cotizadas en México.
Asesorados por F&F
Este pasatiempo que nació en la década de los 80 en
Estados Unidos y en Inglaterra como una nueva opción de
acondicionamiento muscular se fue distorsionando por bailarinas
exóticas y strippers que le dieron una nueva
connotación de baile en los night clubs que le ha valido
para obtener una reputación poco
favorable.
A casi ocho años de haber llegado a México como una
disciplina de alto rendimiento, se ha desarrollado hasta seducir
los segmentos socioeconómicos más privilegiados que
están dispuestos a pagar cuantiosas cantidades de dinero por
un curso intensivo a domicilio o en gimnasios muy
exclusivos.
Jezabel Olmos Lemus, considerada como la precursora del Pole
Fitness, es también la única instructora certificada
en México en esta especialidad, cuenta con reconocimientos
por su alto desempeño en Londres y Las Vegas, capitales de
esta disciplina.
Afirma que es un deporte, un pasatiempo caro, ya que se requiere
una alimentación supervisada por nutriólogos, es
indispensable fortalecer el cuerpo con sesiones de spinning, para
desarrollar el sistema cardiovascular. También es de vital
importancia la asesoría de un psicólogo, ya que gran
parte de las mujeres que realizan este ejercicio buscan aumentar su
autoestima al tratar de bajar de peso o buscar una figura
más estilizada, y si a esto le sumamos que las clases no son
nada baratas, entonces estamos hablando que es un deporte elitista,
afirma la directora de Gravity Pole Fitness
Studio.
Para Sol Sigal, nutrióloga del deporte, el Pole puede ser un
deporte que potencialice la obsesión por la imagen corporal,
generalmente las chicas que hacen este baile de tubo están
influidas por falsos estereotipos, como el de la chica sexy, que
cuenta con un cuerpazo. “Y si eres parte de 88% de las
personas que no tenemos un cuerpazo como el ideal, estás muy
expuesta a desarrollar un trastorno de la conducta alimentaria,
dejas de comer para esta más flaca, te ves más bonita
por dejar de comer; se te cae el pelo, pero no importa porque tiene
que estar más flaca para bailar en el
tubo.
“Por eso es importante la ética con que se deben de
manejar todas las especialistas que están dando en este tipo
de clases, tienen que ser honestas con sus alumnos y decirles la
verdad, que es un deporte como
todos.”
De acuerdo con Erandi Montes Margalli, directora general de Pole
Dance School, en los últimos cinco años el mercado de
fitness ha sufrido cambios importantes al cuidado del cuerpo.
“Atrás quedaron las clases de yoga, los pilates, los
aeróbicos y la zumba; ahora lo que está marcando la
tendencia para ejercitar el cuerpo se llama Pole
Fitness”.
Puntualiza: esta actividad les permite a las mujeres
—principalmente— mantener una silueta hermosa y
destilar sensualidad al ejercitarse, afirma la diseñadora y
nutrióloga.
Después de trabajar para una compañía
relacionada con la moda como coordinadora, me sentía
desaprovechada, no hacía nada de creatividad ya que los
diseños se elaboraban en Inglaterra, entonces decide
incursionar como instructora.
“Mi vida está ligada al baile y al tratar de encontrar
sentido a mi vida me dediqué a lo que a mí me gusta,
hacer bailar. Entonces dediqué un tiempo a la
especialización en diferentes escuelas en esta disciplina
para posteriormente incursionar como instructora y como empresaria,
espero en menos de dos años comenzar a franquiciar este
negocio”.
En estos momentos estoy en trámite de mi primera
certificación en Las Vegas, rango que podría obtener
este mes con lo que se aceleraría el proceso para llevar
este negocio como una empresa.
Montes Margalli hace un pequeño recuento de su andar por el
camino de instructora. Desde hace un año cuenta con una
escuela donde imparte cursos a 50 estudiantes, en su mayoría
profesionales, lo que representa 80% de la matriculación; el
otro 18% está dividido entre amas de casa y estudiantes, y
sólo dos ven a este baile como una buena alternativa para
elevar sus ingresos en los centros nocturnos donde
trabajan.
Gabriela López Muñoz es una de las entrenadoras con
mayor experiencia en esta actividad en el interior del país.
Entre sus logros destaca la organización del primer concurso
Miss Pole Dance a nivel nacional realizado en Playa del
Carmen.
Erandi Montes apunta: “Desde hace tres años
inicié un proceso de expansión con la apertura de
oficinas en Guadalajara, Quintana Roo y San Luis Potosí,
pero por la crisis que enfrentamos se tuvieron que
cerrar.
“Este tipo de deporte ha experimentado un gran empuje en los
estados de Nuevos León, Jalisco, Querétaro, Puebla,
la ciudad de México y en las zonas fronterizas, lo que ha
permitido explotar esta disciplina a tal grado que muchas de estas
empresarias están descubriendo el potencial que genera esta
novedosa industria.
“Aunque existen varios competidores, muchos de ellos no
cuenta con una certificación se mueven más como
academias de baile que como un gimnasio, lo toman más como
una forma de aprender un oficio más que un deporte. Esa es
la diferencia entre una actividad deportiva que te ayude a cuidar
el cuerpo, aumente la autoestima, sentirse bien, sin la necesidad
de mostrarle a la gente lo que se
hace.
“A diferencia de los gimnasios, el spinning, los pilates, los
aeróbicos, la zumba, o el jazz, el Pole Fitness busca
fortalecer el cuerpo con ejercicios que exigen gran fuerza y
concentración, se realiza con movimientos cargados de
sensualidad, sin caer en el erotismo. Lo que buscamos es conocer
nuestro cuerpo hasta llevarlos a limites que desconocíamos,
para ello, necesitamos de una fortaleza física y metal, para
poder movernos con soltura en un
tubo.
“Es una disciplina que sube como espuma por todo el
país, no existe un organismos que lo supervise este deporte.
La Asociación Mexicana de Fisicoculturismo no reconoce esta
actividad como deporte que pueda incorporarse dentro de sus
estatutos y así poder monitorearlo”, apunta la
instructora López
Muñoz.
“Partiendo de que es un deporte de alto impacto, sabemos que
una preparación más realizada puede tener
consecuencias desagradables para los alumnos que practiquen este
hobby. Esto obliga a todas personas que se dedique a esta actividad
a certificarse , ya sea en México o en el extranjero, que
cuenta con mucha experiencia”, asevera esta emprendedora de
San Luis Potosí.
Olmos Lemus es una mujer con alto nivel de preparación,
egresada de la carrera de Relaciones Exteriores por el Instituto
Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y con
una gran visión de negocios. Tan es así que
está por terminar el proceso de estandarización de
sus procesos con el despacho Feher & Feher para
franquiciar este tipo de ejercicio.
Aunque existen otros gimnasios que pretenden expandir sus
operaciones a través de instalaciones propias, Gravity Pole
Fitness Studio sería la primera franquicia en esta
disciplina que entraría a operar a través de este
esquema, comenta la joven
empresaria.
Aunque todavía no acaba con el proceso de
estandarización de los procesos para poder franquiciar, ya
tiene más de 60 solicitudes en firme para adquirir una
licencia de trabajo que estaría alrededor de los 600 mil
pesos, con una curva de retorno de menos de 18
meses.
A pregunta expresa de cuanto puede dejar de ganancia, comenta un
centro de entrenamiento de segmentos medios puede generar desde 50
mil pesos hasta los 200 mil pesos al mes, esto de acuerdo a su
ubicación y nivel de preparación que esté
ofreciendo a los estudiantes.
La gente está dispuesta a pagar más por una
atención personalizada. Las personas que van a clases pueden
percibir los avances de este tipo de ejercicio, a diferencia de los
que pudieran encontrar en un gimnasio o salón de
baile.
Competencia “dumping”
Un fenómeno que se experimenta en el sector es la apertura
de academias que están en manos de extrajeras,
principalmente brasileñas, argentinas e incluso europeas,
que están en el país de forma ilegal. Muchas tienen
la técnica del baile en el tubo, pero carecen de datos
más profundos del cuerpo
humano.
Entonces puede representar un riesgo para todas las personas que
acuden a este tipo de clínicas, si no se realiza un
calentamiento previo o son supervisadas durante la sesiones pueden
tener daños colaterales por una mala ejecución,
agrega la preparadora poblana.
—¿Quiénes son las personas que hacen a este
deporte?
Contrario a lo que se pensara sobre el perfil de las personas que
hacen Pole Fitness, en la mayoría de los casos son
profesionistas, directoras de empresas importantes, empresarias,
personas con su vida resuelta económicamente, este es un
deporte caro como mínimo tiene que destinar de mil a 3 mil
pesos mensuales para realizar esta disciplina, coinciden
instructoras.
Hay otro nicho importante que son las amas de casa y estudiantes
universitarias de escuelas privadas, que buscan delinear su cuerpo,
con ejercicios que las fortalecen y les ayudan a eliminar esos
kilos de más.
En el menor de los casos son bailarinas de night club, que por lo
general contrata clases privadas porque se cohíben cuando
asisten a sesiones compartidas. Son las mejores pagadoras, ya que
una vez que dominan los trucos del tubo, sus ingresos pueden
incrementarse hasta en 200%. Hay jovencitas que pueden ganar en una
noche hasta 6 mil pesos.
Claroscuros de este deporte
Sol Sigal, consultora de nutrición en el deporte, explica
los claroscuros del Pole Fitness: “Es un deporte y la gente
que da las clases son instructores y la gente que toma la clase es
alumno, pero ese asesor no es nutriólogo, no es
médico no es
psicólogo.
El Pole es un deporte completo si estamos hablando de musculatura.
No es un deporte que te de los beneficios cardiovasculares que te
puede dar el correr. Desarrollan mucha fuerza y control de lo que
son capaces de hacer con su cuerpo. “Esta actividad no te
ayuda a perder peso, por el contrario, ganas musculatura, y muchas
mujeres se frustran, por eso es importante contar con especialistas
que supervisen su
alimentación.”
Las personas que se quieren iniciar en este deporte deben tener
ciertas cualidades particulares. No deben tener osteoporosis,
porque te caes y tienes una fractura de cadera. “No es el
deporte adecuado si tienes poca fuerza o desviada la columna, eres
hipertensa, tienes dañadas las muñecas o los
tobillos. Por eso es importante asesorarse por
profesionales”, afirma.