Ciudad de
México.- México cuenta ya con laboratorios privados
de células madre, mismas que se extraen del cordón
umbilical de los bebés recién nacidos y que son
células base del ser humano que tienen la capacidad de
convertirse en cualquier órgano o
tejido.
Actualmente
hay en los laboratorios mexicanos más de 23 mil muestras de
bebés cuyos padres decidieron conservar para tratar a futuro
posibles enfermedades de sus hijos como en el caso de Mario
Alberto, niño mexicano de 5 años a quien le
implantaron sus propias células madre directamente en el
cerebro para contrarrestar su parálisis
cerebral.
La
cirugía se llevó a cabo en la Universidad de Duke, en
carolina del Norte Estados Unidos, toda vez que en esta universidad
durante los dos últimos años se estudia, los usos de
células madres en niños con lesión cerebral
neonatal y parálisis cerebral.
El
pequeño Mario Alberto que padece parálisis cerebral
desde su nacimiento y su cuerpo no tiene movimiento alguno debido a
la falta de oxígeno al momento de su nacimiento,
recibió las células madre almacenadas desde su
nacimiento en el Banco de Cordón Umbilical (BCU) de la
Ciudad de México.
Michael
Myslabodski, directivo de BCU detalló que se espera que tras
este transplante, pueda recuperar movimiento en varios miembros de
su cuerpo.
"El
trasplante de Mario Andrés se llevó a cabo sin
contratiempos, fue bien tolerado y en algunos meses se
llevará a cabo una evaluación para determinar si
logra una recuperación parcial de la movilidad, lo cual es
altamente probable ya que se han llevado a cabo más de un
centenar de estos trasplantes recientemente, la mayoría de
ellos con éxito",
señaló.
Esto es
posible porque las células madres son las encargadas de
atraer la carga genética y crear los órganos en un
bebé y que el cordón umbilical guarda una gran
cantidad de estas células.
Al
conservarse este material se pueden combatir muchas enfermedades de
tipo sanguíneo como la leucemia, que es la tercera causa de
muerte infantil en nuestro país. Asimismo se puede combatir
anemias, e inmunodeficiencias, entre
otras.
Detalló que en la actualidad, dos o
tres personas diariamente en el mundo se someten a un tratamiento
con células madre, que también se han utilizado en la
regeneración de tejidos.
"En
México, cinco personas con infarto al miocardio han recibido
un trasplante de este tipo, y en vez de sobrevivir con 70 por
ciento de su corazón y los riesgos que eso implica, con las
células madre se ha logrado regenerar casi en su totalidad
el corazón infartado", aseveró
Myslabodski.
Agregó
que a nivel experimental mediante estas células, todos los
tejidos del ser humano han podido ser regenerados, pero hay algunos
que aún no se pueden llevar a la práctica y esto
puede llevar algunos años, como por ejemplos la
aplicación de este tratamiento para la regeneración
del páncreas y combatir con ello la diabetes.