La industria de los alimentos
representa una de las oportunidades para emprender más
rentables y de mayor crecimiento en México. Y las cifras lo
demuestran, movilizan cerca de $156,000 millones anuales y
representa el 22 por ciento del total de franquicias en el
país, el segundo segmento más grande luego del
área de servicios.
Después de 64 años en el mercado. Alfredo Catillo,
Director General de Boca del Río e hijo de los fundadores
Paulino Castillo y Carmen Contreras, lo tenían muy claro.
Era dueño de un restaurante que había logrado seducir
a un buen un buen número de comensales capitalinos a lo
largo de los años. Servicia buenos cocteles, sopas y
pescados a la plancha en su único local de la calle Rivera
de San Cosme, en el Distrito Federal.
Por eso no era suficiente. "Estaba seguro de que la mejor manera
de crecer sin invertir tanto dinero era a través del modelo
de franquicias", cuenta. "Esta era la formula que
necesitábamos para fortalecernos, tener mayor cobertura y
atraer a más clientes".
Fue así como con ayuda de la consultora Feher & Feher,
el empresario transformo a Boca del Río en una franquicia
que en solo tres años suma cuatro sucursales ubicadas en
Sata Fe, Reforma, Nápoles y Satélite. Además,
planea abrir su quinta unidad en Polanco e incursionar en Puebla,
Querétaro y Guadalajara.
Al gusto del cliente
Un mexicano consume en promedio 7 kg de pescados y mariscos por
año, y se comercializa en el país alrededor de
220,000 toneladas de productos como camarones, mojarras, atunes,
sardinas, ostiones, calamares y jaibas, sólo por mencionar
algunos.
Cada mes, Boca del Rio recibe en sus restaurantes a cerca de 800
comensales ávidos de frutos del mar, que consumen en
promedio $200 por persona. Estas cifras hacen que cada unidad
facture anualmente entre $1.5 millones y $2 millones. "Es un
negocio rentable y una buena oportunidad para quien este dispuesto
a invertir no solo su dinero, sino también su tiempo",
explica Alfredo Castillo. "Si se cuenta con la inversión
necesaria, ´pero no con la disponibilidad de tiempo,
sugerimos buscar socio operativo que se encargue de la
administración, del personal, de los clientes y de todo lo
relacionado con el negocio. Pero debe dedicarse al 100 por
ciento".
Y lo mejor, "La experiencia precia no es lo más importante,
sino las ganas de crecer", ice.
Si cumples con estas características y te interesa emprender
en Boca del Rio, contempla que con una inversión de $6
millones obtendrás todo lo que necesitas para abrir uno de
sus restaurantes, desde el desarrollo del proyecto, el equipo para
la cocina y el mobiliario, hasta la adaptación y
remodelación del local.
Una franquicia de Boca del Río opera con una plantilla de
45 empleados –entre cocineros, garroteros, meseros, etc.-
necesarios para atender alrededor de 60 mesas, en un local de
aproximadamente 400 m2. En cado de que el interesado no tenga un
establecimiento para iniciar, la empresa lo ayuda a encontrar el
lugar ideal mediante estudios de mercado no sólo en el
Distrito Federal, sino en toda la república.
Dentro del pago que se realiza por el uso de marca, la firma
ofrece un sistema de capacitación continua tanto para sus
franquiciatarios como para los empleados de cada unidad. En una
primera etapa, se entrena en todo lo relacionado con la
administración del negocio. Posteriormente se da seguimiento
y asesoría para aclarar cualquier duda, mientras el personal
acude constantemente a cursos organizados por la Asociación
Mexicana de Franquicias y la Cámara Nacional de la Industria
de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac)
El directivo asegura que uno de los mayores fuertes de Boca del
Río es que se provee de pescados y mariscos diariamente, lo
que garantiza la frescura y calidad de sus alimentos. Esto a su
vez, es un atractivo para los clientes pues al mismo tiempo que
comen en un ambiente familiar, pueden estar seguros de que lo que
están consumiendo es sano 100% mexicano y con el sabor de
siempre.